EL NAUFRAGIO DEL «CIUDAD DE BUENOS AIRES»

El capitán del «Ciudad de Buenos Aires», Silverio Brizuela cumplió con la ley del mar. En los últimos minutos de su nave se suicidó de un disparo y se hundió con él. |
| No quería dejar pasar la oportunidad de tener un recuerdo del luctuoso acontecimiento ocurrido hace 50 años, pero que en su momento tanto nos conmovió que aún después de tantos años permanece vivo el recuerdo en muchos memoriosos. |
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La mañana del 28 de agosto de 1957 llegaban las primeras y confusas noticias que daban cuenta de que el «Ciudad de Buenos Aires» se había hundido en el Río de la Plata, en el kilómetro 123, a la altura de Colonia. Durante todo el día la ciudad estuvo pendiente de las emisoras argentinas y uruguayas y de las noticias de los diarios de la tarde que nos traían noticias del naufragio.
Yo recuerdo todos estos hechos, en parte porque conocía a varias de las personas que allí encontraron su fin. El viaje transcurría apaciblemente y pasadas las 22:30, ya muchos pasajeros se habían retirado a sus camarotes, mientras que otros no se resignaban a irse a dormir en una noche fría pero apacible. Exactamente a las 22:50, el «Ciudad de Buenos Aires» se estremeció por una tremenda sacudida y quedando luego escorado a babor. Pasados los primeros momentos de confusión, los pasajeros comenzaron a abandonar sus camarotes y a subir las escaleras hacia la cubierta superior, donde pudieron ver, paralelo al «Ciudad de Buenos Aires», un inmenso barco cuyo puente sobrepasaba en varios metros la cubierta en la que estaban. También pudieron observar que ese barco (cuyo nombre era «Mormacsurf»), de bandera norteamericana, lentamente se separaba del «Ciudad de Buenos Aires». El capitán, Silverio Brizuela, con un megáfono instaba a los pasajeros a ubicarse en el medio de la cubierta superior para tratar de compensar el escoramiento. Pero allí ocurre lo insólito, lo inesperado. El capitán del «Mormacsurf», Kenneth Sommer, al observar el enorme rumbo abierto en el casco del «Ciudad de Buenos Aires», comprendió que el barco estaba perdido. Por esta razón intentó volver a introducir la proa de su barco en la brecha y tratar de empujarlo para hacerlo encallar en un banco de arena distante a unos 100 metros. Infortunadamente, al realizar esta maniobra casi tumbó al «Ciudad de Buenos Aires», el que al inclinarse, envió al agua a muchos pasajeros que se encontraban en la cubierta por indicación del capitán. Y el barco comenzó a hundirse rápidamente. Los que intentaron bajar los botes salvavidas se encontraron con que no podían hacerlo: las roldanas estaban oxidadas por falta de mantenimiento. Ninguno fue utilizado, en tanto que muchos de los salvavidas circulares estaban deteriorados. Del «Mormacsurf» arrojaban salvavidas y maderas que en muchos casos caían sobre la gente que trataba de mantenerse a flote. Luego bajaron los grandes botes con capacidad para 100 personas cada uno, lo que salvó muchas vidas. Se hundió a las 23, exactamente 18 minutos después del primer impacto. En las declaraciones del timonel del «Ciudad de Buenos Aires», señor Alfaro, en el sumario de l Prefectura General Marítina señaló que el «Mormacsurf» tocó pito pidiendo paso por la derecha del «Ciudad de Buenos Aires» mirando de popa a proa. En este naufragio murieron 94 personas, de las cuales 73 eran pasajeros y 21 tripulantes. Los sobrevivientes fueron llevados a Nueva Palmira, otros a Martín García o a Colonia. Participaron también en el salvamento, el Rastreador ARA «Drummond», el remolcador «Don Bautista» antes mencionado, el «San Pablo» (brasileño) y el «Ciudad de Colonia» (uruguayo). La el remolcador «Pancho», que llevó a los náufragos a Nueva Palmira, arribando allí a las 02.10 de la mañana. El «Pancho» rescató en total 77 personas. El capitán del «Ciudad de Buenos Aires», Silverio Brizuela cumplió con la ley del mar. Acompañe entonces este recuerdo a un lejano suceso, aunque siempre presente |


sabino dijo
El capitán del «Ciudad de Buenos Aires», Silverio Brizuela cumplió con la ley del mar.
En los últimos minutos de su nave se suicidó de un disparo y se hundió con él.
30 Agosto 2007 | 05:35 PM