El ex capo de la drogaparece ser un mito en su país. Su tumba es la más visitada de Colombia y hasta sacaronuna camiseta con su foto. Los turistas llegan apagar por la prenda hasta 72 euros

Camisetas con el rostro del ex capo del narcotráfico Pablo Escobar y la leyenda "El Patrón" se venden en las calles del balneario colombiano de Cartagena de Indias como souvenir, con gran demanda entre los turistas extranjeros, informó la prensa local.

Según informaciones de prensa desde la ciudad colombiana, a los habituales souvenirs típicos de la nación andina, como sombreros, artesanías, mantas y figuras precolombinas, se suma ahora la prenda de vestir con la fotografía del ex jefe del cartel de cocaína de Medellín.

La imagen del capo -con bigote y una mirada tranquila- es la misma con que la oficina antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) y el FBI acompañó los carteles en donde ofrecían recompensa por Escobar, considerado en su momento como el delincuente más peligroso y buscado del mundo.

"Se están vendiendo muy bien. Los turistas ven el rostro de 'El Patrón' y la compran. Muchos, especialmente italianos, reconocen a Escobar, dicen que el mundo le deben mucha gratitud y hacen gestos tocándose la nariz", señaló el vendedor Carlos García, en declaraciones a la privada radio Caracol. Según el vendedor, los turistas llegan a pagar hasta unos 72 euros por cada una de éstas prendas, que se exhiben junto a otras con la figura del emblemático guerrillero Ernesto 'Che' Guevara.

Según dijo la turista italiana Fiorella Rochi, también a Caracol, ella decidió comprar una de las costosas camisetas porque "todo el mundo en Italia tiene laremera porque Escobar, independientemente de lo que hizo, fue un hombre muy importante para la historia del mundo".

Según los vendedores, llegan a vender un promedio de 20 camisetas diarias.

El nombre de Escobar salió a relucir recientemente en Colombia tras unas polémicas declaraciones de una de sus ex amantes, la ex presentadora de televisión Virginia Vallejo, que aseguró que el capo fue amigo del actual presidente colombiano, Álvaro Uribe.

Convertido en el imaginario popular de los colombianos en casi un héroe maldito, Escobar dominó el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos en los años ochenta y hasta su muerte -abatido por un comando especial de las fuerzas armadas colombianas apoyadas por estadounidenses-, el 2 de diciembre de 1993.

Escobar fue a comienzos de los años ochenta miembro del Congreso colombiano, al que llegó tras aportar importantes fondos para la campaña del partido Liberal, ahora en la oposición.