"súperzapallos"


Crecieron en una huerta de Junín
Los 25 zapallos están distribuidos en cinco plantas, ubicadas sobre lo que antes fue un gallinero. Nacieron de cinco semillas, producto de un zapallo que fue encontrado por el hijo de José a la vera del camino en la localidad de Costa de Araujo el pasado otoño. Éste había sido descartado por los productores, porque estaba dañado por el granizo.
Luego de que la familia degustó el ejemplar, José tomó las semillas y las plantó en la pared de un galpón en el que, años atrás, guardaba conejos y gallinas. Era octubre de 2007. Pero lo que nunca imaginó fue el tamaño que alcanzarían sus frutos.
"En los primeros días de abril cayó la primera helada y las hojas se quemaron con el frío. Ahí nos dimos cuenta del tamaño que tenían los zapallos", contó José. De los 27 ejemplares quedan 25 -uno se lo robaron y otro se pudrió-, y pesan más de 50 kilogramos cada uno.
El propietario de la quinta contó que ya durante el verano de 2007 había cosechado "un tomate que pesó 1.820 kilos".
Para él, en el origen del nacimiento de estas "súperverduras" están el sistema de riego y el suelo en el que se emplazan las plantas. "Es porque los regamos con agua extraída de las perforaciones que hacemos nosotros (con su empresa Hidrogeo). (Y) es por la tierra y el guano de conejos y gallinas que se acumularon durante varios años", aventuró al ser preguntado por la causa de este inusual fenómeno. "Es una huerta chiquita, pero sumamente productiva", agregó.
Esta vez, parte de los productos de la quinta, que generalmente son utilizados por José para alimentar a su esposa Mirta, a sus cuatro hijos y siete nietos, van a tener un destino diferente. "Este año no voy a tener otra opción que tratar de venderles algo a las verdulerías", anunció.
