«Saludado apenas por las familias de la tripulación y de los oficiales, el barco-fábrica Nisshin Maru zarpó de Innoshima (sur) sin fanfarria, en dirección, con toda probabilidad, al santuario ballenero del océano Antártico», explicó Greenpeace en un comunicado.
Ni el departamento de pesca japonés, responsable de las operaciones balleneras, ni la empresa Kyodo Senpaku, el armador de la embarcación, confirmaron la salida del barco en su campaña anual de pesca de cinco meses de duración. «No podemos dar ninguna información sobre su salida para proteger la seguridad de la tripulación», explicó un portavoz de Kyodo Senpaku.
En 2008 el «Nisshin Maru», que con sus 8.000 toneladas es la principal embarcación de la flota ballenera japonesa, zarpó de Japón el 18 de noviembre, concretamente desde el puerto de Shimonoseki, en el sur de la gran isla de Honshu.
Este año, ese barco y otros cinco más zarparon de una isla cercana a Hiroshima para «intentar irse de Japón sin hacer demasiado ruido», según Greenpeace.
En 2007, la campaña de pesca japonesa se vio perturbada por la presencia en el Antártico de barcos de Greenpeace y de la asociación Sea Shepherd, que dificultaron el trabajo de la flota ballenera nipona durante la mayor parte de las operaciones.
Greenpeace ya anunció que este año no tiene intención de perseguir a los balleneros japoneses. Por el contrario, la asociación Sea Shepherd comunicó que piensa entorpecer las operaciones de los pescadores nipones en el Antártico. Japón puede matar 1.000 ballenas cada temporada, según la moratoria establecida en 1986, que permite la muerte de esos mamíferos marinos para llevar a cabo «investigaciones letales».
El gobierno de Tokio sostiene que la oposición occidental a la caza de ballenas, encabezada por Australia, no tiene en cuenta la cultura japonesa y tampoco oculta que la carne de esos mamíferos acaba en las cocinas de domicilios particulares y restaurantes.
Sin embargo, las últimas encuestas señalan que cada vez son menos los japoneses que comen carne de ballena y que la caza de estos mamíferos cada vez es más cuestionada por los jóvenes nipones.
Mientras el buque insignia de la flota ballenera japonesa zarpaba, el gobierno australiano anunció el lanzamiento de un nuevo programa de investigación con un presupuesto de 2,58 millones de dólares cuyo principal objetivo es demostrar que no es necesario matar a las ballenas para estudiarlas.
La temporada pasada, Japón capturó 551 ballenas en las aguas del noroeste del Pacífico, es decir, la mitad de su objetivo, debido a la intervención de los barcos de Sea Shepherd.
Esta última anunció que la actriz estadounidense Daryl Hannah se embarcará en uno de los barcos que entorpecerán las tareas de los balleneros japoneses en aguas antárticas.
jose manuel carbajalcarbajal dijo
soy marinero y no estoy de acuerdo con la brutal pescade ballenas por la flota japonesa y levantamos nuestra protesta nosotros los marineros peruanos pero tambien quisieramos ser parte de su tripulacion y asi dar nuestra vida si es posible para precerbar la existencia de las ballena enel mundo
7 Abril 2009 | 06:24 PM