clonaban tarjetas en cajeros
Con cámara y un dispositivo especial,
Son dos búlgaros que fueron detenidos hoy en Recoleta. Instalaban una microcámara, con la cual grababan las claves, y un sofisticado aparato llamado "skimmer" que utilizaban para copiar la banda magnética.
El sistema de alarma que posee el cajero de la paqueta zona de Alvear y Parera, en Recoleta, sonó fuerte hoy cuando alguien intentó manipularlo. La central de monitoreo de Banelco llamó a la Policía y dos patrulleros llegaron al lugar: ahí detuvieron a dos hombres de nacionalidad búlgara. Se descubrió que utilizaban un sofisticado método para clonar tarjetas y después realizar extracciones.
El episodio comenzó muy temprano, en la madrugada. Los sensores del cajero del banco Francés detectaron algo anormal. Entonces, los hombres de seguridad de la red utilizaron las cámaras que había en el lugar para ver qué pasaba. Y descubrieron que un hombre, en lugar de estar haciendo una extracción, estaba realizando una maniobra extraña.
Inmediatamente se movilizó personal de la comisaría N° 17 y logró capturar en plena tarea a dos sospechosos, ambos de entre 30 y 40 años. Luego, expertos de la División Fraudes Bancarios de la Federal desentrañaron el mecanismo puesto en práctica por estos estafadores.
Según fuentes policiales, los búlgaros habían instalado una microcámara, por un lado, y por otro un dispositivo conocido en la jerga como "skimmer". La cámara tiene como objetivo poder enfocar el teclado numeral del cajero para así grabar la clave de acceso a las cuentas que digitan los usuarios. El otro aparato registra la información de la banda magnética de la tarjeta, lo que permite clonarla.
La maniobra consiste en que una vez instalados ambos aparatos, los delincuentes lo único que tienen que hacer es esperar que varios clientes caigan en la trampa y operen normalmente el cajero.
Una vez que una buena cantidad de usuarios hicieron la transacción, los delincuentes retiran el "skimmer" y copian la información de las bandas magnéticas en otras tarjetas vírgenes -creando clones-. Luego revisan las grabaciones de la microcámara para ver el movimiento de los dedos y, de esta manera, obtienen la clave de cada cliente que pasó por el cajero.
Con todos esos datos, lo único que les resta hacer es ir a un cajero con la tarjeta clonada, colocar la clave y vaciar las cuentas de efectivo.
Los voceros indicaron que de acuerdo a la información de los pasaportes y de Migraciones, los búlgaros habían arribado a Buenos Aires el 16 de marzo pasado, por lo que ahora se investiga si desde ese momento estuvieron realizando este tipo de fraudes en otros bancos.
Un jefe policial aseguró que "hace dos meses en la misma zona bancaria de Recoleta se detuvo a un ciudadano húngaro que también realizaba este tipo de maniobras, y tenía en su pasaporte una gran cantidad de viajes cortos a distintas ciudades de Sudamérica como Santiago de Chile, San Pablo y Buenos Aires".
"Por lo que hemos averiguado, estos europeos vienen con aparatos y software sofisticados a países de Latinoamérica para hacer este tipo de fraudes, pensando que hay menos medidas de seguridad", agregó la fuente.
La policía ahora intenta profundizar la investigación en búsqueda de los lugares donde estaban parando los búlgaros, para de esa manera hacer allanamientos y encontrar elementos que los comprometan y permitan acreditar cuántos fraudes bancarios cometieron desde que están en el país.
