Mendoza creen que castración química bajará tasas de violadores
el ministro de Salud mendocino dijo que entienden al violador "como responsable de un delito pero también como un enfermo". Isabel Yaconis está en desacuerdo con la medida "porque el abusador puede hacer daño sin usar su aparato genital"
El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, planteó la posibilidad de instaurar en su provincia la castración química para los violadores y desató la polémica.
el ministro de Salud de esa provincia, Aldo Saraco, explicó que Jaque "convocó a un comité de expertos para abordar la mejor manera de tratar esta problemática teniendo en claro la alta tasa de reincidencia registrada".
"Si entendemos que el violador tiene una psicopatología de base, sólo la prisión no basta", dijo Saraco, quien detalló que "médicos especialistas en salud mental, sexólogos y endocrinólogos analizan cómo se puede disminuir probabilidad de reincidencia".
Tras asegurar que consideran al violador como "responsable de un delito, pero también como un enfermo", destacó que "con todo el rigor de la ley, una vez que cumpla la pena, se dará tratamiento a la problemática".
El titular de la cartera sanitaria mendocina subrayó: "La castración prevé abordar el aspecto psicológico del violador a través de medicación (para su trastorno de personalidad), así como atender el aspecto hormonal (para disminuir su libido)".
"Dentro de las medicaciones que se usan como antiandrogénicos los hay inyectables (se aplican de manera mensual, bimensual o trimestral)", explicó el profesional, quien destacó el éxito de la medida en varios países del mundo.
Voces en contra
Isabel Yaconis, la mamá de Lucila, violada y asesinada, destacó como un logro "que se hable de violadores", pero se manifestó "en desacuerdo" con la castración "porque el violador puede hacer daño a la víctima sin usar su aparato genital".
"Al violador no lo mueve un deseo sexual; goza con la perversión", consideró la mujer, que "sí estaría de acuerdo con que los acusados de violación lleguen a un juicio y a la cárcel, y que, una vez allí, tenga un trato diferencial basado en su trastorno psicológico".
"No lo tratemos como un enfermo porque entiende lo que hace", remarcó Yaconis, para quien "la castración no es lo más acertado".
